OCC Chile te invita a formar parte de la comunidad EventosCyT

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El Observatorio de Comunicación de la Ciencia (OCC Chile) te invita a formar parte de su comunidad en línea Eventos CyT, portal gratuito y de libre acceso donde podrás difundir tus eventos de comunicación científica e informarte acerca de los mejores panoramas CyT en todo Chile.

Para acceder sólo debes ingresar a www.eventoscyt.cl y enviar tu mensaje a través del formulario ubicado en el home del portal describiendo el evento que deseas difundir o también puedes enviarlo directamente al correo portaleventoscyt@gmail.com indicando nombre del evento, fecha, hora, lugar, público objetivo, valor, organizadores y una descripción. También puedes incluir una fotografía o afiche alusivo al evento.

Si eres amante de las redes sociales, pueden compartir tu evento en el fan page en Facebook de EventosCyT incluyendo en tus tweets el hashtag #EventosCyT

Si deseas contribuir con data de acciones de viagra ou cialis comunicación científica para el Observatorio de Comunicación de la Ciencia, te invitamos a completar el formulario en línea donde también podrás incluir tus eventos de ciencia. ¡No te quedes fuera! Y súmate ahora a esta sinergia colaborativa para difundir la comunicación de la ciencia en Chile.

Educación e Institucionalidad

Educación e Institucionalidad

La comunicación científica tiene un papel vital en la sociedad moderna. No se trata sólo de producir eventos científicos atractivos. Muchos resultados de la comunicación científica son de largo plazo o de carácter personal, por lo que son difíciles de reconocer y evaluar (Buns, T.W.; O’Connor, D.J y Stocklmayer, S.M., 2003). Sin embargo, la comunicación científica es un área creciente de práctica e investigación. Durante las últimas dos décadas, el número de actividades, cursos y profesionales ha aumentado constantemente (Buns, T.W.; O’Connor, D.J y Stocklmayer, S.M., 2003).

Este aumento de conocimiento científico,

investigaciones y acciones de comunicación científica, conducen a la necesidad de contar con una institucionalidad y la incorporación de estas temáticas al sistema educativo. “Para que un país esté en condiciones de atender a las necesidades fundamentales de su población, la enseñanza de las ciencias y la tecnología es un imperativo estratégico como parte de esa educación científica y tecnológica, los estudiantes deberían aprender a resolver sus competencias y conocimientos científicos y tecnológicos… Hoy más que nunca es necesario fomentar y difundir la alfabetización científica en todas las culturas y en todos los sectores de la sociedad a fin de mejorar la participación de los ciudadanos en la adaptación de decisiones relativas a aplicación de los nuevos conocimientos” (Declaración de Budapest, 1999).

En Chile, actualmente se está discutiendo sobre una nueva estructura para el apoyo a la investigación científica, la innovación y el emprendimiento productivo, tema que ha sido impulsado por diversos actores locales, privados y públicos. Éste se centra en la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología (Roberts y Skinner, 2014).

En enero de 2016, la presidenta Michelle Bachelet anunció la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología en Chile, con la misión fundamental de fortalecer y ampliar las capacidades de investigación, de desarrollo e innovación tecnológica; orientar y apoyar la formación de investigadores y procurar su adecuada inserción en el sistema, tanto en la academia y en el Estado como en el sector productivo; y vincular de manera cada vez más estrecha el quehacer científico-tecnológico e innovativo con las preocupaciones de la sociedad, definiendo focos de acción y áreas prioritarias en función de los desafíos y oportunidades, tanto nacionales como regionales. Entre los compromisos presentados en este anuncio se incluyó también la comprensión y valoración de la ciencia.

Popularización de la Ciencia y Cultura Científica

Popularización de la Ciencia y Cultura Científica

Entendemos por popularización de la ciencia a todo esfuerzo o acción que apunte a acercar el conocimiento científico a la comunidad tomando en cuenta la singularidad propia de cada acción de ciencia, como de la comunidad receptora de este conocimiento. Esto hace que la apropiación le dé un sello social propio a la divulgación científica, donde finalmente el colectivo se apropia del http://www.viagrabelgiquefr.com/ nuevo conocimiento y construye nuevas realidades.

Es por esto que desde la perspectiva de la popularización de la ciencia, se hace necesario pasar del consumo de información, tal como lo plantea hoy la existencia de la cultura mediática y las acciones más tradicionales de la divulgación de la ciencia, a reconocer no sólo la multiculturalidad, sino también que los sujetos sociales tienen diferentes públicos, incorporando a los diferentes sectores sociales en una relación de apropiación del conocimiento que posibilite la participación y el razonamiento colectivo y la construcción de nuevos saberes para leer, interpretar y transformar la realidad (Giamello, R., 2013).

Bajo esta perspectiva la alfabetización científica y la popularización de la ciencia y la tecnología en la ciudadanía abre nuevos horizontes y escenarios y requiere que los ciudadanos y ciudadanas se apropien cada vez más de saberes científicos y tecnológicos socialmente productivos (Puiggrós, 2004).

Sin embargo, existe un desequilibrio en los niveles de conocimiento científico por parte de la ciudadanía y esto se ve reflejado directamente en lo que llamamos la cultura científica. Para lograr esto, se debe resolver el desequilibrio en los niveles de conocimiento científico que tiene el público, misión que vincula a la ciencia con la educación. Se propone revisar los objetivos con que se enseña ciencia, introduciendo la idea de que ésta debe ser incentivar la curiosidad, el espíritu crítico y la innovación. La formación de profesores en ciencia debe ser evaluada y mejorada propiciendo planes de alfabetización científica y tecnológica. (Institucionalidad, 2013).

Por otra parte, la cultura científica no sólo se expresa en el conocimiento técnico–científico específico, sino también en la formación de opiniones mejor fundamentadas acerca de los temas más diversos (incluyendo la valoración crítica de riesgos o peligros, o bien de usos políticos o económicos del conocimiento científico), así como en la práctica diaria del ciudadano que debe tomar decisiones y modular su conducta sobre una diversidad de elementos de juicio. Es por ello que, una vez comunicado el conocimiento científico a los ciudadanos, estos deben integrarlo en su sistema de creencias y actitudes donde tienen una gran relevancia los factores psicológicos, como son la confianza o desconfianza con respecto a las fuentes de la información o bien las connotaciones emocionales que pueden acompañar a elementos informativos relacionados con ciertos temas. Es por ello que el proceso de enculturación no cabe esperarse que se limite al mero cambio cognitivo de los individuos, sino que incluya una adaptación de su conducta en función de la información recibida y procesada (López,J., s.f.).

Conceptos involucrados en la Comunicación Científica

Conceptos involucrados en la Comunicación Científica

Para comprender mejor la comunicación científica es conveniente aclarar la diferencia de conceptos que implica la propia definición de su quehacer. De esta manera, es común escuchar algunos términos que a primeras luces parecen ser sinónimos o apuntar a lo mismo, pero que en realidad tienen un significado distinto y complementario entre sí. Divulgación, valoración o didáctica de las ciencias, alfabetización, apropiación, popularización y democratización científica son acciones diferentes, procesos cialis prix con características y objetivos individuales, en los que a veces y según el caso, un concepto o varios de ellos pueden representar mejor una determinada actividad, y donde incluso se aplican o utilizan de manera consecutiva, para referirse a una acción concreta de comunicación científica.

Así en el primer peldaño de escalera de la comunicación científica parece estar la divulgación científica, que no es otra cosa que poner el conocimiento científico a disposición del colectivo. Formalmente, “por divulgación de la ciencia hay que entender el proceso por el cual se hace llegar a un público no especializado y necesariamente amplio el saber producido por especialistas en una disciplina científica” (Calsamiglia, 1997). Por lo tanto, cada vez que se quiere emprender una acción de divulgación científica, como por ejemplo una conferencia pública se aplica este concepto.

Pero ¿cuándo queremos alfabetizar científicamente? Alfabetizamos cuando entregamos nuevos conceptos científicos a la población, pero con el objetivo directo de que estos sean incorporados a su imaginario social, para ayudarle a comprender mejor la realidad y los cambios de su entorno. De esta manera, “alfabetizar científicamente a la ciudadanía demanda una atención especial por los conocimientos esenciales, sustantivos de la ciencia, y que estos conformen el patrimonio cultural de cada niña, niño, joven y adulto (Puiggrós, 2004).

Un ejemplo concreto de Evento CyT de alfabetización sería la realización de un glosario o exposición gráfica de especies que incluya definiciones de los mismos. Una infografía explicativa de un proceso también podría considerarse una acción de alfabetización, y de la misma manera, si en una acción de divulgación no sólo se presentan los datos científicos, sino que se definen nuevos conceptos para la comunidad. En este último ejemplo, nuestro segundo peldaño en la escalera de la comunicación científica sería el proceso de alfabetización.

Esa incorporación de conceptos al patrimonio individual o al imaginario colectivo, implicará un nuevo concepto, ubicado en el tercer peldaño de la escalera de la comunicación de la ciencia: la apropiación del conocimiento científico. En esta acción toma el rol protagónico la ciudadanía, ya sea de forma individual o colectiva, tomando para sí cada uno de los conceptos entregados en el proceso anterior y aplicándolos según su propia perspectiva y realidad en la vida cotidiana. “En el proceso de apropiación también intervienen los aspectos discursivos, en tanto reglas formales del discurso y aspectos no discursivos, como las ideologías personales, las creencias acerca de la institución/emisor, las rutinas y prácticas sociales y las competencias comunicativas (Giamello, R., 2013).

Significado y contribución de la Comunicación Científica

Significado y contribución de la Comunicación Científica

El primer lugar se debe aclarar el significado de la comunicación científica, para dejar atrás la idea errada que se tiene de ella. En esa visión se supone que tanto científicos como comunicadores funcionan individualmente y sin una sinergia colaborativa, confundiendo el concepto de comunicación científica con otras definiciones que más bien forman parte de la misma. Es así que “el significado de la comunicación científica y otros términos utilizados en el campo de la alfabetización científica ha sido plagado por una desafortunada falta de claridad. La comunicación científica no está simplemente animando a los científicos a hablar más sobre su trabajo, ni es una rama de la disciplina de las comunicaciones. Aunque la gente puede usar el término ‘comunicación científica’ como sinónimo de conocimiento público de la ciencia, comprensión pública de la ciencia, cultura científica o alfabetización científica, a menudo se utilizan indistintamente. Y de hecho, muchos de estos términos tienen un significado diferente, por lo que no debe confundirse la comunicación científica con esos términos importantes y estrechamente relacionados” (Buns, T.W.; O’Connor, D.J y Stocklmayer, S.M., 2003).

En esta idea de comunicación científica subyace el concepto de comunicación no como transmisión de información sino como un proceso relacional de construcción de significados y sentidos, un proceso que debe ser comprendido como una estructura donde se articulan tres momentos desde el concepto central de mediación, entendida como la intervención cialis pas cher pensada de modo tal y desde la cual es posible generar múltiples relaciones e interacciones, resignificaciones y apropiaciones que las situaciones de comunicación plantean en un complejo juego de mediadores y mediaciones que se orientan a proponer una relación dialógica (Giamello, R., 2013).
Bajo esta concepción comunicación y ciencia parecen ir de la mano, ya que la comunicación científica involucra un proceso en dos sentidos. Lo mismo que una señal de cualquier clase resulta inútil mientras no se perciba, un artículo científico publicado (señal) resulta inútil si no es recibido y entendido por el público al que se destina. Por ello, se puede decir que: un experimento científico no está completo hasta que sus resultados se han publicado y entendido (Castillo, L., 2001-2002).

Por otra parte, se debe atender a la contribución social propia de la comunicación científica tomando en cuenta que también “proporciona habilidades, medios de comunicación, actividades y diálogo para permitir al público en general y a los profesionales de la ciencia, interactuar entre sí de manera más eficaz. Se trata de un campo significativo digno de la práctica continua y la investigación” (Buns, T.W.; O’Connor, D.J y Stocklmayer, S.M., 2003), y en donde comunicadores, investigadores y la comunidad en general se benefician constantemente gracias a dicha interacción.

Bajo esta perspectiva la ciencia no solamente contribuye a una mejor calidad de vida y una mejor comprensión del universo, sino que es un arma poderosa para la equidad al combatir prejuicios y discriminaciones. Por esto, es posible sostener que los programas de popularización de la ciencia son un apoyo para una sociedad más justa (Tagueña, J., 2013) en la medida en que la divulgación no es la de transmitir el saber científico, sino la de facilitar la representación social de este saber. Así, el divulgador se comporta más como un creador que como un traductor (Roqueplo, 1983).